jueves, 28 de febrero de 2013

Una España sin alternativa en la oposición

Vivimos en un país con un gobierno que lo único que ha hecho en 15 meses es mentir cada día y hacer que un estado del bienestar que se tarda décadas en construir, se vaya desmoronando. Pero lo que hay enfrente, el Partido Socialista, desde luego no parece una alternativa seria. En este partido vemos una mezcla de peleas internas y un no enterarse de lo que piensa la gente en España, al menos más allá de Cataluña y Andalucía.
 
En primer lugar tenemos a Alfredo Pérez Rubalcaba. El secretario general es un político que ha sobrevivido a distintas generaciones que han ido pasando por la cúpula del partido. A mí siempre me pareció un magnífico político y el mejor Ministro del Interior que ha tenido este país. Hoy día tenemos muchos problemas, pero el menor de ellos es ETA. Otros tuvieron buena fama y lo único que hicieron fue ir de entierro en entierro.
 
Pero, en cualquier caso, su tiempo pasó y él no parece enterarse. No es la solución que necesita este partido para optar de nuevo al poder. La gente lo relaciona con el pasado, tanto por el hecho de haber pertenecido al anterior gobierno, que tan mal lo hizo frente a la crisis, como por el hecho de pensar que una persona de su generación no puede aportar los nuevos aires que necesita su partido y España en general.
 
Parece que la alternativa fue y es Carmen Chacón, del PSC, la rama catalana del PSOE, que siempre tiene una relación difícil con el resto del partido. Ahora se plantean hacer nacionalistas y casi independentistas porque quieren recuperar un lugar perdido en Cataluña, pero ni ellos mismo saben desde hace tiempo lo que quieren. Pretenden contentar a todo tipo de electorado en Cataluña, pero lo que consigue es no convencer a ninguno y tener un apoyo cada vez menor.
 
Carmen Chacón se ha desmarcado rápidamente de esa deriva nacionalista-medio independentista del PSC. Ella dice que no tiene nada que ver con su posible lucha futura por liderar el partido, pero es evidente que es así. El problema es que ella tampoco parece que sea la solución que necesita el PSOE. No desde luego por edad, sino porque no acaba de caer bien y hoy día, no nos engañemos, puede ser un problema ser catalana para captar votos a nivel nacional.
 
¿Cuál sería la solución? Pues desde luego unas primarias lo más rápidamente posibles. Y que se presentaran todos aquellos candidatos que lo deseen, sin miedos. Porque la gente va buscando algo nuevo, como en su momento lo fue Zapatero, que consiguió la secretaría general contra todo pronóstico. Lo necesita su partido, lo necesitan los simpatizantes de su partido y lo necesita España. Pero parece que esto no pasa por la cabeza de Rubalcaba, cuyas cuentas son que, en caso de elecciones, aun con un mal resultado, es posible que el PSOE pudiera gobernar España. Rubalcaba piensa en él mismo, ni en su partido ni en España.
 
Y para otro día dejo lo del "federalismo asimétrico", que ésta sí que es buena...


miércoles, 27 de febrero de 2013

El Madrid pasa por encima del Barcelona

Es complicado a veces resumir un partido en el que el titular parece claro, pero para llegar hasta ahí han tenido que pasar unas cuantas cosas.
 
El comienzo del partido nada preveía lo que iba a ser después. Si en los últimos partidos hemos visto a un Real Madrid que salía arriba a presionar, que pillaba al Barcelona despistado y casi siempre acababa la historia en un primer gol blanco, que luego remontaban o no los azulgranas, esta vez la historia parecía que iba a ser distinta. En los primeros minutos, el Barcelona salió agresivo y tuvo una clara ocasión por parte de Messi. Justo lo que iba a faltar a lo largo del partido.
 
El Real Madrid se deshizo del susto inicial y puso la presión muy arriba. Eso dificultaba enormemente que el Barcelona llegará al área contraria y fuese un peligro cada balón perdido. De hecho así nació el 0-1. Contra que lanza Cristiano Ronaldo, que no es capaz de frenar Piqué, haciéndole un claro penalti. El Real Madrid respiraba y el Barcelona pasaba a tener el balón, pero sin ningún peligro. Solo entre los minutos 30 y 40, el equipo catalán llegó a arrinconar al Real Madrid, aunque no llegase a tener una ocasión clara de gol. Es en esos minutos cuando Xavi Alonso derriba a Pedro, sin que el árbitro señalase penalti.
 
Los partidos de fútbol se los lleva no solo el que domina o, mejor dicho, consigue ejecutar su plan táctico tal y como planeó, también se deciden por detalles que confirmar la inercia de un partido o pueden hacer que cambie la tendencia e incluso se produzca un vuelco. El Real Madrid fue mejor que el Barcelona y fue merecido ganador, pero hubo algunos momentos en los que el Barcelona podría haber discutido eso: Los primeros minutos del partido, si el árbitro hubiera señalado el penalti podría haber conseguido el empate y también los primeros minutos de la segunda parte.
 
Porque en la segunda parte, el Barcelona sale decidido a por el partido y tiene algunas ocasiones claras, que falla o para Diego López, que tuvo poco trabajo y lo resolvió bien. Pero hablaba de los detalles. No solo no lograron los azulgranas el empate en esas ocasiones, sino que de una de ellas nació un contrataque magistralmente llevado por Di María que culminó Criatiano Ronaldo, una pesadilla para el Barcelona durante todo el partido, a diferencia de Messi, que no le salió nada y estuvo muy controlado defensivamente por el Real Madrid.
 
A partir de este 0-2 daba la impresión de que ya no había partido, pues el Barcelona tenía que marcar tres goles y se veía más cerca el 0-3, que efectivamente llegó pocos minutos más tarde, en un córner rematado por Varane, que cada día demuestra estar mejor. Un central con muchos años por delante en el Real Madrid. Quedaban  más de 20 minutos por delante y ya no había partido ni eliminatoria.
 
A partir de aquí, el Barcelona siguió teniendo el balón sin ningún peligro y el Real Madrid descansaba plácidamente en defensa, en busca de otros contrataques que no crearon ya más peligro. Cerca del final, Jordi Alba marcó el 1-3. Justo marcador y superioridad clara. El Real Madrid no ganaba por dos goles de diferencia en el Camp Nou desde el partido de ida de semifinales de Liga de Campeones 2001/2002 (0-2), no marcaba 3 goles en el Camp Nou desde el partido de Liga disputado en la temporada 77-78 (2-3) y si llega a ganar por 3 goles de diferencia, no ocurría tal hecho desde hace 50 años (temporada 62-63, 1-5).
 
El Barcelona se haya en una situación de peligro. Es evidente que echa de menos a Tito Vilanova y que Roura no está a la altura. Por mucho que el proyecto sea el que es, no hay que menospreciar a la figura del entrenador. En ocasiones hay que decidir variantes, sea en la alineación titular, sea en cambios producidos durante el partido. Roura no las hace en el primer caso y es lento en el segundo. El Barcelona tiene la Liga ganada (y todavía a tiro los 100 puntos y 121 goles del Real Madrid el año pasado), en la Copa del Rey está eliminado y en Liga de Campeones tiene una difícil vuelta frente al Milan, tras el 2-0 de la ida.
 
Ahora mismo el equipo se encuentra en un momento crítico de la temporada, tanto por el hecho de que se están decidiendo las competiciones por eliminatoria, como por el hecho de que se encuentra en un bajón físico y mental en su juego, que le puede condenar en Copa de Europa si no remonta (también en ambos sentidos).
 
Mientras el Real Madrid, que está haciendo una temporada irregular, tiene la Liga perdida, la Copa no ganada pero en la final y se la juega contra el Manchester. Tenerle la medida tomada al Barcelona, no significa tenérsela tomada al Manchester y a otros grandes equipo. Y la Copa del Rey no sería suficiente para justificar la temporada.

martes, 26 de febrero de 2013

Italia nos muestra el camino

Algunos, al leer el título de esta entrada, habrán pensado que qué clase de camino nos ha enseñado un país que acaba de votar y el titular al día siguiente de las elecciones es que Italia se ha vuelto ingobernable. Incluso unas nuevas elecciones pronto (algo ya de por sí caótico) no podrían celebrarse según escuchaba esta mañana, porque al presidente de la república, Napolitano, le quedan menos de 6 meses de mandato.
 
Entonces, ¿qué es lo que nos ha enseñado Italia? Algo parecido a lo que ocurriría en nuestro país si hubiera pronto elecciones. Decía el otro día un comentario que alguien dejó en el blog, que soy "un socialista de pro". Pues eso no lo soy porque hoy día no votaría a este partido por varias razones, pero soy una persona de izquierdas. Digo esto porque a mí me esta pareciendo un insulto toda la legislatura de Mariano Rajoy, llena de mentiras e incumplimientos y muchos pesares para la población.
 
Pero si hoy hubiera elecciones en España, el panorama sería muy parecido al italiano: Dos grandes partidos que no tienen una mayoría holgada (y eso que en Italia, la izquierda no ha protagonizado época de crisis económica en el gobierno) y un tercero que aglutina el descontento. Aquí no habría un tercero sino dos: Izquierda Unida y UpyD, que experimentarían una gran subida. Los nacionalistas prácticamente no variarían su representación.
 
De esta manera, si hoy hubiera elecciones en España, ni PP ni PSOE obtendrían una mayoría absoluta, como todos sabemos, pero además obtendrían una mayoría bastante escasa, de manera que no llegarían a los 176 diputados ni sumando a UPyD o IU. Tendrían que buscarse el apoyo de ambos partidos (algo imposible en el caso del PP y difícil en el del PSOE) o tirar de uno de ellos, más apoyos de nacionalistas. El panorama sería difícil.
 
Luego, por supuesto, está el voto oculto, como ha pasado en Italia con Berlusconi, que nadie esperaba que tuviera ese apoyo. La situación en España es tan complicada demoscópicamente, que si tendemos a ser reticentes con lo que muestran las encuestas, esta vez aun lo tienen más difícil. Hay dos titulares claros: Los dos grandes caen con fuera y sus dos perseguidores suben mucho, pero el matiz sería cuánto en cada caso. Si miramos en distintas encuestas, ese "cuánto" varía e incluso no está claro, aunque sería más probable, que IU fuera tercera fuera política por delante de UPyD.
 
Vivimos pues en situación de incertidumbre. Tanto por la época que nos ha tocado vivir como por el gobierno ineficaz que tenemos al frente. Y lo peor es que unas hipotéticas elecciones, que desde luego no serían prontas, no parece que solucionaría el problema. Veremos.

Cristianodependencia en el Real Madrid

Si ayer hablaba de uno de los problemas que acechan al Barcelona en sus últimos partidos, la falta de creación de peligro pese a la posesión de balón, hoy quería comentar el problema que se está encontrando el Real Madrid prácticamente durante toda la temporada: Si Cristiano Ronaldo no mete goles y da asistencias, al equipo se le hace realmente difícil marcarlos.
 
Que Cristiano Ronaldo es un jugador importantísimo para el equipo es algo que nadie puede poner en duda. Es uno de los mejores jugadores del mundo y su fútbol siempre será relevante en cualquier club en el que esté, como también lo es el de Messi en el Barcelona, pero un club, y más un gran club, nunca puede depender de un solo jugador para una faceta del juego tan importante como es la del gol.
 
En las últimas temporadas ser han ido turnando en el puesto de delantero centro Benzema e Higuaín. Casi en ningún momento han estado los dos en una situación de plenitud de su fútbol, pero han ido alternando sus rachas positivas de manera que el Real Madrid siempre tenía a otro jugador, además de Cristiano Ronaldo, a la hora de sumar goles. Sin embargo, esta temporada la cosa ha cambiado: Ninguno de los dos goza de un gran momento y el equipo se ha resentido.
 
Por si esto fuera poco, jugadores de segunda línea con cierto protagonismo en la temporada pasada como Di María o Callejón han experimentado un bajón en su juego y en su faceta goleadora, por lo que el equipo no ha encontrado ayuda en esos jugadores de segunda línea.
 
Es evidente que el Real Madrid esta temporada ha jugado peor que la anterior, especialmente hasta final de año, pero también lo es que hubiera sacado partidos adelante si los jugadores que le aportan goles hubieran estado más acertados de cara a portería. Si algo ha demostrado el equipo en campañas anteriores, es  su gran eficacia frente a la portería contraría, ya que no necesitaba numerosas ocasiones para marcar goles, algo que ha cambiado en la presente temporada.
 
El Real Madrid llega al punto culminante de la temporada y necesita que todos los jugadores no solo se esfuercen al máximo, algo que casi se da por hecho, sino también que estén acertados. Cristiano Ronaldo no siempre puede solventar la papeleta.

lunes, 25 de febrero de 2013

El pase como medio o fin en el Barcelona

No todo va a ser espesura en este blog y ya amenacé también con hablar de fútbol y de deporte en general.

El Barcelona no está jugando sus mejores partidos últimamente, pero los acaba resolviendo, a pesar de que en Liga se puede permitir algún traspié. Sin embargo, donde cada error se puede pagar caro, en la Liga de Campeones, vimos el otro día como perdía por 2-0, después de dominar el partido, pero apenas crear peligro. Según la estadística oficial de la UEFA tuvo un 66% de posesión de balón, pero eso solo le valió para tirar una vez entre palos y 4 fuera, mientras el Milan, con una táctica defensiva durante todo el partido, tiró 3 veces a portería (consiguiendo 2 goles) y 3 fuera. Con mucho menos balón, hizo más.
 
Es cierto que este partido del Barcelona ha desatado algunas críticas, puesto que deja en una posición complicada al equipo en la Liga de Campeones, teniendo que remontar en la vuelta, pero este tipo de partidos azulgranas generalmente se han despachado por la crítica con la excusa universal: "Ese es el juego del Barcelona", refiriéndose al toque. Aquí se confunde la forma de jugar de un equipo con la ejecución de esa forma de jugar.
 
A mí me parece que no hay una sola táctica buena a la hora de jugar al fútbol. Se puede jugar al toque como hace el Barcelona, veloz y vertical sobre todo al contrataque como hace el Real Madrid, o de otras múltiples maneras. Luego, cada una de esas formas de jugar al fútbol se puede ejecutar de una mejor o peor manera.
 
El Barcelona a veces confunde su medio de ganar los partidos (la multitud de pases en cada jugada) con el fin. Debería ser evidente que para ganar un partido de fútbol debes crear peligro en el área contraria, disparar a portería, conseguir goles... Esto no es algo que se consiga en si mismo dando pases, sino que éstos han de hacerse con cierta velocidad, con movimientos de los jugadores e intentando abrir el juego ante defensas pobladas.
 
De nada sirve un dato estadístico muy de moda las últimas semanas en los partidos del Barcelona, el número de pases que da y el porcentaje de acierto, si estos realmente no crean peligro en la portería contraria. Esto fue llevado al extremo la otra noche en Milán, donde el Barcelona, con un 66% de posesión solo tiró una vez a portería y apenas creó peligro durante todo el partido.
 
Que la posesión de balón y el pase sean tus señas de identidad, no debe confundirse con realizar un buen partido y pensar que solo haciendo eso, sin más, se vaya a lograr la victoria. Asimismo, tampoco entenderé por parte de un sector del Barcelonismo el orgullo de no tener "plan B" si las cosas no salen bien.
 
Soy de la opinión que un equipo debe tener "plan B", "plan C" y "plan J" si hace falta. Variantes antes ciertas situaciones y eso no es traicionar el espíritu de tu fútbol, sino buscar soluciones ante ciertas situaciones. Creo que Tito Vilanova es de esa misma idea. El Real Madrid marca un gol en la ida de la Supercopa por un fallo de Valdés por no sacar en largo. En ese momento saltaron los opinadores fundamentalistas diciendo que eso iba contra la forma de jugar del Barcelona. En esta Liga, luego hemos visto sacar en ocasiones a Valdés en largo para evitar ese mismo error y no por ello el Barcelona juega a otra cosa.
 
No hay que ser fundamentalista a la hora de practicar una forma de juego y no hay que olvidar que esa forma de juego no es un fin, sino un medio de crear peligro, meter goles y conseguir victorias.

domingo, 24 de febrero de 2013

Debate sobre el estado de la nación (II)

Ayer hablaba del "debate sobre el estado" desde un punto de vista técnico. Hoy quería escribir del concreto debate de este año.

Se presentaba difícil el debate para Rajoy. El resumen del año 2012 y principios de 2013 no podría ser más negativo. Pero tenía una buena noticia, enfrente tenía a Alfredo Pérez Rubalcaba, un político de raza, que ha sabido sobrevivir a distintas generaciones de su partido, pero la historia, la suya personal, no deja de ser ya un peso sobre sus hombros, un obstáculo para todo el Partido Socialista.

El discurso que dio Rajoy para empezar el día, nos describió una España que sí, que tenía algunos datos negativos, pero caminaba firme alejándose del precipicio y haciendo lo que había que hacer. Y es que tenemos un presidente "call of duty", llamado por el deber y no por sus promesas, aquellas por las que le votaron más de 10 millones de personas. Aquellas incumplidas por las que hoy tiene una valoración exageradamente negativa en las encuestas.

Por supuesto, que un presidente del gobierno en este discurso nos hable de una España ideal, no es algo nuevo. Todos lo han hecho antes. El problema es hacerlo en este momento histórico. Se lo puso fácil a Rubalcaba que en su primera réplica de la tarde (que duró 50 minutos en vez de los 35 pactados, para desesperación de Jesús Posada, presidente del congreso) empezó a pegar golpes a Rajoy mostrando tema a tema y dato a dato (educación, sanidad, justicia...), la España real.

Los primeros 25 minutos de Rubalcaba fueron realmente brillantes, pero luego empezó a divagar, mezclar temas, meterse en cifras (salvo las muy generales, un político no debe meterse en cifras en un debate porque aburre) y tener altos y bajos en el discurso, que no le favorecieron nada.

Rajoy también empezó siendo brillante en su contraréplica, aludiendo al pasado de Rubalcaba. Él formaba parte del gobierno hasta hace nada y es corresponsable de la situación actual. En contra de su fama entre sus "enemigos" políticos y periodísticos, nunca me ha parecido que Rubalcaba le gustase moverse en el barro. Me refiero a que podría haber dicho: "Sí, yo estaba en ese gobierno y me encargaba de la política interior. Yo ers el encargado de la lucha antiterrorista y ahora precisamente es uno de los menores problemas que tiene España".

Por supuesto, esto habría traído de actualidad el terrorismo y su uso partidista, y estoy seguro que no lo trae a colación por ello.

Rajoy fue también de menos a más en su relativamente breve contestación. Y la cosa quedó bastante nivelada.

La segunda réplica y contraréplica de ambos, no trajo mucha novedad. Rubalaba fue desde luego poco brillante, y la contestación de Rajoy fue breve y bastante mala. Rajoy en sus dos intervenciones pecó además de cierta altanería, bastante poco apropiada debido a la situación del país. El resultado final, a falta de encuestas, dio como resultado un duelo bastante parejo, donde desde mi punto de vista fue ligeramente mejor Rubalcaba, pero en una situación en la que debería haber machacado a su rival dialécticamente, no lo hizo. Esto nos da a entender su posición débil como líder del PSOE en este momento. Pero de eso, ya hablaré otro día.


@ANavarroSelfa: #23F Uno mira la bancada parlamentaria de entonces y luego mira a la de ahora y sólo puede sentirse envidia y vergüenza.

sábado, 23 de febrero de 2013

El debate sobre el estado de la nación (I)

Quería empezar mi blog hablando del reciente "debate sobre el estado de la nación" en dos partes: Una más técnica y general (quizá algo espesa, lo admito) y otra más concreta sobre el debate de este año, que verá la luz mañana.

Esta semana hemos vivido el "debate sobre el estado de la nación". Muchos consideraban que era innecesario, puesto que la respuesta a la pregunta de cómo está la nación es obvia: Bastante mal. El curso pasado no se celebró, puesto que el gobierno consideró que no era necesario, ya que no llevaba aun un año en el poder y había un precedente en los años 80. Realmente, ¿qué normas hay en cuanto a cuándo se debe celebrar este debate y de qué forma? La respuesta es clara: Ninguna.

El debate sobre el estado de la nación se empezó a celebrar en 1983, cuando se consideró que el parlamento debía controlar de alguna manera específica la acción del presidente del gobierno durante el último año. Es una costumbre que algún experto ha llamado constitucional, ya que, aunque no reglada, se da por hecho que se debe celebrar todos los años en que no hay elecciones (el año en que las hay, el presidente ya da cuenta de su labor a todos los ciudadanos). No obstante, queda a discreción del gobierno la fecha de su celebración y en junta de portavoces parlamentarios se discute el formato (los tiempos y número de réplicas).

Por supuesto, la costumbre de 30 años de celebración de estos debates, ha hecho que más o menos se sigan unas reglas fijas: El primer día, el presidente da un discurso que resume su labor de ese año a las 12:00 de la mañana y dura entorno a hora y media. A partir de las 16:00 empiezan las réplicas de los grupos de la oposición del de mayor representatividad, al de menos. El último en intervenir, desde mi punto de vista, de manera innecesaria, es el del grupo parlamentario del gobierno. En todo caso, las discusiones parlamentarias siempre las cierra el presidente del gobierno, lo que le da ventaja.

En los últimos debates es habitual que las réplicas sean dos, aunque en el pasado, en algún momento se llegaron a tres, siendo la última breve y desde el escaño. Los tiempos en los últimos debates han sido de 35 minutos en la primera réplica y 15 en la segunda. A discreción del presidente del congreso (y según su carácter) ese tiempo es más o menos flexible. El presidente del gobierno siempre tiene libertad en cuanto al tiempo, otra de sus ventajas.

En los últimos debates se ha ido controlando más el tiempo y el número de intervenciones, y en este último debate, además, Rajoy ha sido breve en sus contestaciones. Eso ha hecho que si hace años el debate en presidente y líder de la oposición se alargara hasta tres horas, en este caso ha sido de algo menos de dos.

La brevedad de Rajoy ante Rubalcaba (ha utilizado menos tiempo que éste, no teniendo limitación del mismo) ha sido realmente curiosa, ya que Rajoy, en sus primeros años en la oposición tenía discusiones con el presidente del congreso (el inflexible Manuel Marín), en cuanto al tiempo que le permitía replicar.

El mundo del periodismo y los propios diputados centran su atención en este duelo entre presidente y principal opositor. Después del mismo, se vive una desbandada de diputados bastante poco respetuosa con el resto de líderes, que deben esforzarse en, no solo decir cosas interesantes, sino también en cosas que llamen la atención para que en forma de titular puedan ser recogidos por los medios de comunicación.

El debate acaba durante la mañana siguiente, con los grupos parlamentarios minoritarios.

Presentación

He estado tentado muchas veces en mi vida a crear un blog, pero siempre he pensado lo mismo: No deja de ser un acto de vanidad, puesto que lo que se pretende es que otros lean lo que uno opina. Por otro lado, no es desde luego una idea original, ya que internet está lleno de ellos. Más bien es algo que está cayendo en desuso.

Por el contrario, llevo cerca de tres años metido en el mundo de Twitter. Lo sigo y me apasiona, pero a veces se queda corto y a uno le apetece decir lo que piensa en un mayor número de caracteres. Además, y aquí viene la parte más vanidosa, hay mucha gente que escribe en internet, pero una parte importante de ella dice muchas cosas sin ningún fundamento. Evidentemente, un blog se basa en la opinión de una persona, por lo que no se busca la objetividad, pero no por ello está exento a veces de escribir majaderías.

Los pocos que se acerquen aquí en los próximos días, a lo mejor opinan precisamente eso de mí: Que escribo cosas sin sentido, pero lucharé porque eso no sea así.

¿Y de qué va a ir esto? Pues fundamentales de dos cosas que me apasionan: Política y deporte, pero ya anuncio que no renuncio a escribir de todo aquello que se me antoje, que esté ligado a la actualidad. Amenazo con ello.