Vivimos en un país con un gobierno que lo único que ha hecho en 15 meses es mentir cada día y hacer que un estado del bienestar que se tarda décadas en construir, se vaya desmoronando. Pero lo que hay enfrente, el Partido Socialista, desde luego no parece una alternativa seria. En este partido vemos una mezcla de peleas internas y un no enterarse de lo que piensa la gente en España, al menos más allá de Cataluña y Andalucía.
En primer lugar tenemos a Alfredo Pérez Rubalcaba. El secretario general es un político que ha sobrevivido a distintas generaciones que han ido pasando por la cúpula del partido. A mí siempre me pareció un magnífico político y el mejor Ministro del Interior que ha tenido este país. Hoy día tenemos muchos problemas, pero el menor de ellos es ETA. Otros tuvieron buena fama y lo único que hicieron fue ir de entierro en entierro.
Pero, en cualquier caso, su tiempo pasó y él no parece enterarse. No es la solución que necesita este partido para optar de nuevo al poder. La gente lo relaciona con el pasado, tanto por el hecho de haber pertenecido al anterior gobierno, que tan mal lo hizo frente a la crisis, como por el hecho de pensar que una persona de su generación no puede aportar los nuevos aires que necesita su partido y España en general.
Parece que la alternativa fue y es Carmen Chacón, del PSC, la rama catalana del PSOE, que siempre tiene una relación difícil con el resto del partido. Ahora se plantean hacer nacionalistas y casi independentistas porque quieren recuperar un lugar perdido en Cataluña, pero ni ellos mismo saben desde hace tiempo lo que quieren. Pretenden contentar a todo tipo de electorado en Cataluña, pero lo que consigue es no convencer a ninguno y tener un apoyo cada vez menor.
Carmen Chacón se ha desmarcado rápidamente de esa deriva nacionalista-medio independentista del PSC. Ella dice que no tiene nada que ver con su posible lucha futura por liderar el partido, pero es evidente que es así. El problema es que ella tampoco parece que sea la solución que necesita el PSOE. No desde luego por edad, sino porque no acaba de caer bien y hoy día, no nos engañemos, puede ser un problema ser catalana para captar votos a nivel nacional.
¿Cuál sería la solución? Pues desde luego unas primarias lo más rápidamente posibles. Y que se presentaran todos aquellos candidatos que lo deseen, sin miedos. Porque la gente va buscando algo nuevo, como en su momento lo fue Zapatero, que consiguió la secretaría general contra todo pronóstico. Lo necesita su partido, lo necesitan los simpatizantes de su partido y lo necesita España. Pero parece que esto no pasa por la cabeza de Rubalcaba, cuyas cuentas son que, en caso de elecciones, aun con un mal resultado, es posible que el PSOE pudiera gobernar España. Rubalcaba piensa en él mismo, ni en su partido ni en España.
Y para otro día dejo lo del "federalismo asimétrico", que ésta sí que es buena...