lunes, 25 de febrero de 2013

El pase como medio o fin en el Barcelona

No todo va a ser espesura en este blog y ya amenacé también con hablar de fútbol y de deporte en general.

El Barcelona no está jugando sus mejores partidos últimamente, pero los acaba resolviendo, a pesar de que en Liga se puede permitir algún traspié. Sin embargo, donde cada error se puede pagar caro, en la Liga de Campeones, vimos el otro día como perdía por 2-0, después de dominar el partido, pero apenas crear peligro. Según la estadística oficial de la UEFA tuvo un 66% de posesión de balón, pero eso solo le valió para tirar una vez entre palos y 4 fuera, mientras el Milan, con una táctica defensiva durante todo el partido, tiró 3 veces a portería (consiguiendo 2 goles) y 3 fuera. Con mucho menos balón, hizo más.
 
Es cierto que este partido del Barcelona ha desatado algunas críticas, puesto que deja en una posición complicada al equipo en la Liga de Campeones, teniendo que remontar en la vuelta, pero este tipo de partidos azulgranas generalmente se han despachado por la crítica con la excusa universal: "Ese es el juego del Barcelona", refiriéndose al toque. Aquí se confunde la forma de jugar de un equipo con la ejecución de esa forma de jugar.
 
A mí me parece que no hay una sola táctica buena a la hora de jugar al fútbol. Se puede jugar al toque como hace el Barcelona, veloz y vertical sobre todo al contrataque como hace el Real Madrid, o de otras múltiples maneras. Luego, cada una de esas formas de jugar al fútbol se puede ejecutar de una mejor o peor manera.
 
El Barcelona a veces confunde su medio de ganar los partidos (la multitud de pases en cada jugada) con el fin. Debería ser evidente que para ganar un partido de fútbol debes crear peligro en el área contraria, disparar a portería, conseguir goles... Esto no es algo que se consiga en si mismo dando pases, sino que éstos han de hacerse con cierta velocidad, con movimientos de los jugadores e intentando abrir el juego ante defensas pobladas.
 
De nada sirve un dato estadístico muy de moda las últimas semanas en los partidos del Barcelona, el número de pases que da y el porcentaje de acierto, si estos realmente no crean peligro en la portería contraria. Esto fue llevado al extremo la otra noche en Milán, donde el Barcelona, con un 66% de posesión solo tiró una vez a portería y apenas creó peligro durante todo el partido.
 
Que la posesión de balón y el pase sean tus señas de identidad, no debe confundirse con realizar un buen partido y pensar que solo haciendo eso, sin más, se vaya a lograr la victoria. Asimismo, tampoco entenderé por parte de un sector del Barcelonismo el orgullo de no tener "plan B" si las cosas no salen bien.
 
Soy de la opinión que un equipo debe tener "plan B", "plan C" y "plan J" si hace falta. Variantes antes ciertas situaciones y eso no es traicionar el espíritu de tu fútbol, sino buscar soluciones ante ciertas situaciones. Creo que Tito Vilanova es de esa misma idea. El Real Madrid marca un gol en la ida de la Supercopa por un fallo de Valdés por no sacar en largo. En ese momento saltaron los opinadores fundamentalistas diciendo que eso iba contra la forma de jugar del Barcelona. En esta Liga, luego hemos visto sacar en ocasiones a Valdés en largo para evitar ese mismo error y no por ello el Barcelona juega a otra cosa.
 
No hay que ser fundamentalista a la hora de practicar una forma de juego y no hay que olvidar que esa forma de juego no es un fin, sino un medio de crear peligro, meter goles y conseguir victorias.

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