Algunos, al leer el título de esta entrada, habrán pensado que qué clase de camino nos ha enseñado un país que acaba de votar y el titular al día siguiente de las elecciones es que Italia se ha vuelto ingobernable. Incluso unas nuevas elecciones pronto (algo ya de por sí caótico) no podrían celebrarse según escuchaba esta mañana, porque al presidente de la república, Napolitano, le quedan menos de 6 meses de mandato.
Entonces, ¿qué es lo que nos ha enseñado Italia? Algo parecido a lo que ocurriría en nuestro país si hubiera pronto elecciones. Decía el otro día un comentario que alguien dejó en el blog, que soy "un socialista de pro". Pues eso no lo soy porque hoy día no votaría a este partido por varias razones, pero soy una persona de izquierdas. Digo esto porque a mí me esta pareciendo un insulto toda la legislatura de Mariano Rajoy, llena de mentiras e incumplimientos y muchos pesares para la población.
Pero si hoy hubiera elecciones en España, el panorama sería muy parecido al italiano: Dos grandes partidos que no tienen una mayoría holgada (y eso que en Italia, la izquierda no ha protagonizado época de crisis económica en el gobierno) y un tercero que aglutina el descontento. Aquí no habría un tercero sino dos: Izquierda Unida y UpyD, que experimentarían una gran subida. Los nacionalistas prácticamente no variarían su representación.
De esta manera, si hoy hubiera elecciones en España, ni PP ni PSOE obtendrían una mayoría absoluta, como todos sabemos, pero además obtendrían una mayoría bastante escasa, de manera que no llegarían a los 176 diputados ni sumando a UPyD o IU. Tendrían que buscarse el apoyo de ambos partidos (algo imposible en el caso del PP y difícil en el del PSOE) o tirar de uno de ellos, más apoyos de nacionalistas. El panorama sería difícil.
Luego, por supuesto, está el voto oculto, como ha pasado en Italia con Berlusconi, que nadie esperaba que tuviera ese apoyo. La situación en España es tan complicada demoscópicamente, que si tendemos a ser reticentes con lo que muestran las encuestas, esta vez aun lo tienen más difícil. Hay dos titulares claros: Los dos grandes caen con fuera y sus dos perseguidores suben mucho, pero el matiz sería cuánto en cada caso. Si miramos en distintas encuestas, ese "cuánto" varía e incluso no está claro, aunque sería más probable, que IU fuera tercera fuera política por delante de UPyD.
Vivimos pues en situación de incertidumbre. Tanto por la época que nos ha tocado vivir como por el gobierno ineficaz que tenemos al frente. Y lo peor es que unas hipotéticas elecciones, que desde luego no serían prontas, no parece que solucionaría el problema. Veremos.
Ninguna de esas que llamas "fuerzas políticas" pueden con esta situación. Ésta nos viene impuesta de arriba y nadie puede rechistar. Además, todos esos partidos que comentas son iguales, distinto logo, eslogan o sintonía, pero al fin y al cabo iguales. ¿o es que no hay políticos tránsfugas? (¿qué mosca le tiene que picar a uno para pasar de una ideología de derechas a una de izquierdas o viceversa de la noche a la mañana?¿o mas bien será que en su partido no le dan todo el poder que desea y se marcha a otro sol que caliente más?)
ResponderEliminarDéjate la política. Son cuentos chinos!
Nos ha salido un anónimo guerrero y pesimista. Fíjate que yo a veces soy de pensar así y luego digo: Si a lo largo de la historia ha habido momentos peores y la gente ha sabido salir hacía delante y hacia mejor, ahora no será menos.
ResponderEliminarYo no creo que todos los políticos sean malos ni corruptos, pero sí que debe haber una limpia en la primera línea de los partidos. Y no veo mal, aunque nos lleve a la situación que comentaba, que los pequeños asciendan. Eso sí, no nos olvidemos que los partidos pequeños suelen tener ideas más extremistas que los grandes.